Tragedias griegas
Tragedias griegas PELEO.— ¡Oh destino, en qué calamidad me envuelves, en los lÃmites extremos de la vejez, desdichado de mÃ! ¿Cómo ha perecido el hijo único de mi único hijo? ¡Di! Quiero saberlo, aunque sea horrible de oÃr.