Tragedias I
Tragedias I HIPĂLITO. âSi alguno de ellos me pone las manos encima, lo vas a sentir. ExpĂșlsame tĂș mismo del paĂs, si es tu deseo.
TESEO. âLo harĂ©, si no haces caso a mis palabras pues ninguna piedad me inspira tu destierro.
1090 HIPĂLITO. âEstĂĄ decidido, segĂșn veo, ÂĄdesdichado de mĂ! ÂĄConozco la verdad y no sĂ© cĂłmo revelarla! (DirigiĂ©ndose a la estatua de Ărtemis). ÂĄOh la mĂĄs querida para mĂ de las divinidades, hija de Leto, compañera de mi existencia y de mis cacerĂas, soy 1095 desterrado de la ilustre Atenas! ÂĄAdiĂłs, ciudad y tierra de Erecteo! ÂĄOh llanura de TrozĂ©n, cuĂĄntas alegrĂas proporcionas a la juventud, adiĂłs! Es la Ășltima vez que te veo y que te dirijo mis palabras.
(A sus compañeros). ÂĄVamos, jĂłvenes compañeros de esta tierra, dadme vuestro adiĂłs y acompañadme 1100 fuera del paĂs! ÂĄNunca verĂ©is a un hombre mĂĄs virtuoso, aunque mi padre no lo crea! (Sale).
CORO.
Estrofa 1.ÂȘ[67].
Mucho alivia mis penas la providencia de los 1105 dioses, cuando mi razĂłn piensa en ella, pero, aunque guardo dentro de mĂ la esperanza de comprenderla, la pierdo al contemplar los avatares y las acciones de los mortales, pues experimentan cambios imprevisibles 1110 y la vida de los hombres, en perpetuo peregrinar, es siempre inestable.