Tragedias I
Tragedias I HIPÓLITO. —Ni el que cuidaba tus caballos ni el guardián de tus estatuas.
ÃRTEMIS. —La malvada Cipris asà lo tramó. 1400
HIPÓLITO. —¡Ay de mÃ, bien comprendo qué diosa me ha destruido!
ÃRTEMIS. —Se disgustó por tu falta de consideración y te odió por tu castidad.
HIPÓLITO. —Ella sola nos perdió a nosotros tres, bien lo ves.
ÃRTEMIS. —SÃ, a tu padre, a ti y a su esposa.
1405 HIPÓLITO. —Lloro también las desgracias de mi padre.
ÃRTEMIS. —Fue engañado por los designios de una divinidad.
HIPÓLITO. —¡Oh desdichado por tu desgracia, padre!
TESEO. —Estoy muerto, hijo, y no tengo alegrÃa de vivir.
HIPÓLITO. —Lloro más por ti que por mÃ, a causa de tu error.
1410 TESEO. —¡Ay si pudiera estar muerto en tu lugar, hijo!
HIPÓLITO. —¡Oh amargos dones de tu padre Posidón!
TESEO. —¡Que nunca debÃan haber llegado a mis labios!