Tragedias I
Tragedias I CÍCLOPE. —Después de todos tus compañeros, daré 550 cuenta de ti en un banquete.
SILENO. —Bonito privilegio concedes a este huĂ©sped, CĂclope. (Bebe mientras).
CÍCLOPE. —¿Eh, tú, qué haces? ¿Te bebes mi vino a escondidas?
SILENO. —No. Es él quien me dio un beso, porque lo miro con buenos ojos.
CÍCLOPE. —Te costará lágrimas, si amas al vino y él no te ama a ti.
SILENO. —SĂ, por Zeus, afirma que se ha prendado 555 de mi belleza.
CĂŤCLOPE. —Vierte y llena la copa hasta el borde. (Obedece y lleva la copa a sus labios). LimĂtate a servir.
SILENO. —¿Cómo está hecha la mezcla? Deja que lo examine.
CĂŤCLOPE. —Lo echarás a perder. SĂrvelo tal cual.
SILENO. —SĂ, por Zeus, pero mientras veo que tĂş coges la corona, aĂşn tendrĂ© tiempo de probarlo. (Le ofrece la corona y se bebe la copa de un trago).
CÍCLOPE. —¡Copero bribón!
560 SILENO. —No, por Zeus, di más bien, ¡oh vino dulce! Tienes que lavarte la boca para poder tomar la bebida. (Llena de nuevo la copa).