Tragedias I
Tragedias I MUERTE. —A ella me la llevaré bajo la profunda tierra, tenlo por seguro.
APOLO. —Tómala y vete. No sé si llegarÃa a persuadirte.
MUERTE. —¿A matar a quien debe morir? Ése es mi oficio.
APOLO. —No, sino a aplazar la muerte de los que 50 están a punto de morir.
MUERTE. —Ahora comprendo tus palabras y tu celo.
APOLO. —¿No hay ninguna posibilidad de que Alcestis llegue a la vejez?
MUERTE. —Ninguna. Piensa que yo también me gozo con mis honras.
APOLO. —Aun asÃ, no podrás llevarte más que un alma.
55 MUERTE. —De los que mueren jóvenes obtengo mayor ganancia.
APOLO. —Aunque muriera vieja, serÃa enterrada con lujo.
MUERTE. —Estableces tal ley, Febo, teniendo en cuenta a los ricos.
APOLO. —¿Cómo has dicho? Mira que no haberme dado cuenta de que eras una ilustrada…[12]
MUERTE. —Los que tuvieran posibles comprarÃan morirse de viejos.
60 APOLO. —En resumidas cuentas, ¿no quieres hacerme este favor?