Tragedias I
Tragedias I Muchas veces te cantarán a ti los servidores de las Musas sobre la concha montaraz de siete 445cuerdas[43], glorificándote con himnos sin lira en Esparta, cuando en el giro de las estaciones regresa el mes Carneo, y la luna llena permanece toda la noche en el cielo, 450 en la brillante y esplendorosa Atenas[44]. Tal es el canto que dejaste al morir a los aedos.
Estrofa 2.ª
¡Ojalá estuviera en mi poder y pudiera a ti traerte 455 a la luz desde las moradas de Hades y las corrientes del Cocito con el remo que golpea el agua infernal! ¡Porque tú has sido la única, oh querida, entre las 460 mujeres, que te has atrevido a rescatar a tu esposo de Hades, dando tu vida a cambio! ¡Que tenue la tierra encima te caiga, mujer![44a] Si tu esposo tomara un nuevo lecho, objeto de enorme odio serÃa para mà y 465 para tus hijos.
AntÃstrofa 2.ª.
La madre no quiso ocultar su cuerpo bajo tierra por su hijo, ni su anciano padre […] Y no se 470 atrevieron a salvar al hijo que engendraron, ¡crueles ambos!, a pesar de su cabeza cana. Mas tú, en cambio, en la flor de la juventud, muriendo en lugar de tu esposo, te has ido. ¡Ojalá encontrara yo semejante amor en la unión con una esposa! ¡Suerte rara es eso en la 475 vida! De ser asÃ, sin duda, toda la vida la compartirÃa con ella.