Tragedias I
Tragedias I Aparece en escena Heracles.
HERACLES. —Extranjeros, aldeanos[45] de esta tierra de Feras, ¿puedo encontrar a Admeto en palacio?
CORIFEO. —El hijo de Feres está en palacio, Heracles. Pero dinos si alguna necesidad te trae a ti a la 480 tierra de los tesalios y a acercarte a esta ciudad de Feras.
HERACLES. —Un trabajo realizó para Euristeo de Tirinto[46].
CORIFEO. —¿Y hacia dónde te encaminas? ¿A qué andar errante estás uncido?[47].
HERACLES. —Voy, en busca de la cuadriga de Diomedes el Tracio.
CORIFEO. —¿Y cómo vas a conseguirlo? ¿Conoces tú al extranjero?
485 HERACLES. —No le conozco. Nunca llegué a la tierra de los Bistones[48].
CORIFEO. —No puedes apoderarte de los caballos sin lucha.
HERACLES. —Ni a uno solo de mis trabajos puedo renunciar.
CORIFEO. —Si matas, regresarás; si mueres, quedarás allÃ.
HERACLES. —No es la primera vez que voy a correr un riesgo semejante.
CORIFEO. —¿Y qué vas a ganar con vencer al amo? 490