Tragedias I
Tragedias I ADMETO. —Benévola presencia de los hombres de Feras, los servidores llevan en alto el cadáver, con todas las ofrendas, hacia el túmulo y la pira. Vosotros a la muerta, como es ritual, despedid, ahora que emprende 610 su último camino.
Entra Feres, seguido de los servidores con las honras fúnebres.
CORIFEO. —Veo a tu padre que avanza con paso anciano y a los acompañantes que llevan en sus manos ofrendas para tu esposa, ornamentos de difuntos.
FERES. —Vengo a participar en tus desgracias, hijo. 615 Has perdido una noble y prudente esposa, nadie lo pondrá en duda. Pero hay que soportarlo, por duro que sea. Acepta esta ofrenda y que vaya bajo tierra. 620 Su cuerpo debe ser honrado, ya que se ofreció a salvar tu vida, hijo, y no me dejó sin descendencia ni consintió que yo muriese, privado de ti, en una vejez penosa. A todas las mujeres ha dado la mayor gloria, atreviéndose a acción tan noble. (Dirigiéndose al 625 cadáver). ¡Oh tú, que has salvado a mi hijo y nos has levantado a nosotros ya caÃdos, adiós! ¡Que seas feliz en las moradas de Hades! Afirmo que matrimonios tales benefician a los mortales; si no, no merece la pena casarse.