Tres veces tú
Tres veces tú La pregunta quedó flotando en el aire, y aunque Gin esperaba una respuesta, parte de ella ya sabÃa la verdad. Step no dijo nada más, y su silencio fue todo lo que ella necesitaba escuchar.
Mientras tanto, Babi también enfrentaba un conflicto interno. Su esposo comenzó a notar sus ausencias emocionales, los largos momentos en los que su mente parecÃa estar en otro lugar.
—¿Qué está pasando, Babi? —preguntó una noche mientras cenaban. Ella levantó la vista de su plato, su corazón latiendo con fuerza. —Nada, estoy bien. —No es cierto. No eres la misma últimamente. ¿Hay algo que quieras decirme?
Las palabras estaban al borde de sus labios, pero no se atrevió a pronunciarlas. En cambio, se excusó, dejando a su esposo solo en la mesa. Se encerró en el baño, apoyando la frente contra el espejo frÃo, y susurró para sà misma: —¿Qué estás haciendo?
El caos alcanzó su punto de ebullición en una tarde lluviosa cuando Step y Babi se encontraron de nuevo. Esta vez, no en un café, sino en un parque que alguna vez fue su refugio.
—Esto está mal —dijo Babi, su voz temblando mientras la lluvia empapaba su cabello. —Lo sé —respondió Step, dando un paso hacia ella.