Tres veces tú
Tres veces tú Babi alzó la vista, sus ojos llenos de furia. —No actúes como si tú fueras la única vÃctima aquÃ. No tienes idea de lo que he pasado.
Gin se rió, una risa amarga que no tenÃa nada de alegrÃa. —¿Ah, sÃ? ¿Quieres comparar dolores? Porque estoy segura de que ninguno de nosotros va a ganar este juego.
Step finalmente levantó las manos, intentando calmar las aguas. —Ya basta. Esto no tiene sentido.
Pero ambas mujeres lo ignoraron, sus palabras chocando como cuchillos en el aire. Era como si, en ese momento, Step se hubiera convertido en un espectador de su propia vida.
Después de una pausa, Gin finalmente se levantó, tomando su bolso con un movimiento brusco. —Terminé aquÃ. Haz lo que quieras con tu vida, Step, pero no vuelvas a buscarme.
Mientras Gin salÃa del café, Step sintió que una parte de su mundo se derrumbaba. Pero antes de que pudiera seguirla, Babi habló. —No la sigas. Quédate conmigo.
La simpleza de esas palabras lo paralizó. Durante años habÃa soñado con escucharlas, pero ahora que lo hacÃa, no sabÃa si querÃa aceptar lo que implicaban. —Babi… esto no va a arreglar nada.