Tres veces tú
Tres veces tú Ella lo miró con los ojos llenos de lágrimas, pero también con una determinación que lo dejó sin aliento. —No me importa.
Mientras tanto, Gin caminaba por la ciudad, con el frÃo de la noche filtrándose en sus huesos. Cada paso la alejaba más de Step, pero también de la vida que habÃa construido junto a él. En su mente, repasaba una y otra vez lo que habÃa sucedido, buscando señales, advertencias que quizá habÃa ignorado. Pero la verdad era más simple y más cruel: a veces, las personas simplemente no saben cómo dejar ir su pasado.
Esa noche, sola en su apartamento, Gin se prometió a sà misma que no volverÃa a permitir que alguien tuviera tanto poder sobre ella.
En el otro lado de la ciudad, Step y Babi también se enfrentaban a una noche sin descanso. HabÃan tomado una decisión, pero ambos sabÃan que el camino por delante estarÃa lleno de preguntas sin respuesta y heridas abiertas.
Babi acarició la mano de Step mientras ambos miraban por la ventana de su pequeño apartamento. —¿Crees que alguna vez podremos ser felices de nuevo? —preguntó en un susurro.
Step no respondió de inmediato. En cambio, apretó su mano, como si ese simple gesto pudiera ser una promesa de algo mejor. —No lo sé, pero quiero intentarlo.