Tres veces tú
Tres veces tú El evento era un desfile benéfico en el que se cruzarían todos sus caminos. Step llegó con las manos en los bolsillos, tratando de mantener una distancia emocional. Gin, a su lado, intentaba iluminar la noche con su entusiasmo característico. Pero entonces, en medio del bullicio, Step la vio: Babi, radiante y ajena al impacto que causó en él.
Sus miradas se encontraron, y el mundo pareció detenerse.
—¿Quién es ella? —preguntó Gin, percibiendo la tensión. Step apartó la mirada, intentando recuperar el control. —Nadie.
Pero era una mentira que ni siquiera él podía creer.
Al otro lado de la sala, Babi también lo había visto. Step seguía siendo ese hombre que alguna vez incendió su mundo, el que la obligó a cuestionar todo lo que creía sobre el amor. Y aunque intentó ignorarlo, sintió el latido acelerado de su corazón.
Ese encuentro, fugaz pero devastador, plantó las semillas de un caos que ninguno de ellos podría prever.