Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha
Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha Refirió tras esto cuanto en la venta y en Alcalá les habÃa sucedido, hasta llegar al Prado, con un desenfado y donaire que a todos les admiró y provocó a risa. Mandaron para cumplimiento de la farsa bajar a don Quijote y a Sancho; y, puestos ambos en su presencia, el amo armado y el criado encaperuzado, dijo el titular a don Quijote:
—Bien sea venido el nunca vencido Caballero Desamorado, defensor de gente menesterosa, desfacedor de tuertos y endilgador de justicias.
Y, asentándole junto a sà y a Bárbara a su lado, que no se quiso asentar de otra suerte, prosiguió, estando a sala llena de gente de casa, que perecÃa de risa:
—¿Cómo le va a vuesa merced en esta corte desde que está en ella? Dénos razón de lo que siente de su grandeza, y perdóneme el atrevimiento que he tenido en querer alojar en mi casa personas de tan singular valor, cual son vuesa merced y la señora reina de las Amazonas, recibiendo la voluntad con que le sirvo, pues ella suple la falta de las obras.