Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha
Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha —¡Oh, maldito seas! —replicó don Quijote—. ¡Hemisferio, simple!
—¿Pues qué quiere agora? —replicó Sancho—. Haga cuenta que tengo dos necedades a un lado. ¿Piensa que el hombre ha de tener tanta memoria como el misal? DÃgame cómo se llama, y tenga paciencia; que ya se me ha tornado a desgarrar del caletre.
—Ya te he dicho —respondió don Quijote— que se llama hemisferio.