Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha

Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Ahora bien —dijo Sancho—, no quiero más replicar, pues nunca acabaríamos. Vuesa merced se venga tras mí poco a poco, que yo voy con mi jumento a her lo que me manda; y si no hay nada de lo que vuesa merced me dice, podremos quedar allí, porque a fe que me zorrían ya las tripas de pura hambre.

—Dios te dé ventura en lides —dijo don Quijote—, para que, en esta empresa que ahora vas, salgas con mucha honra y alcances por los maeses de campo o generales de algún ejército alguna ventaja honrosa para todos los días de tu vida, y mi bendición y la de Dios te alcance; y mira que no te olvides de lo que te he dicho debe hacer la buena espía.

Comenzó Sancho a arrear su asno de tal manera, que llegó brevemente a la venta; y, como vio que no había fosos, puentes ni chapiteles, como su amo decía, rióse mucho entre sí, diciendo:

—Sin duda que todos los torreones y fosos que mi amo decía que había en esta venta los debe él tener metidos en la cabeza, porque yo no veo aquí sino sólo una casa con un corralazo, y es sin duda venta, como yo dije.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker