Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha
Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha —Por cierto, Sancho, que lo hemos errado mucho en no volver a la venta y retar a todos aquéllos por traidores y alevosos, pues lo son verdaderamente, dándoles después desto a todos la muerte. Porque tan vil canalla y tan soez no es bien viva sobre la haz de la tierra, pues quedando, como ves quedan, vivos, mañana dirán que no tuvimos ánimo para acometellos, cosa que sentiré a par de muerte se diga de mÃ. En fin, Sancho, nosotros habemos sido, en volvernos, grandÃsimos borrachos.
—¿Borrachos, señor? —respondió Sancho—. Borrachos seamos delante de Dios, que, para lo deste mundo, ello hemos hecho lo que toca a nuestras fuerzas. Por tanto, caminemos antes que entre más el sol, que deja vuesa merced bien castigados todos los de la venta.