El Periquillo Sarniento. Tomo I

El Periquillo Sarniento. Tomo I

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Acabadas estas amenazas, cenaron y se acostaron. Yo hice lo mismo, pero no muy a gusto, reflexionando que se iba desmembrando la compañía, y acordándome de echar mi barba en remojo, porque veía pelar muy seguido la de mis vecinos.

Pensaba en desertarme, pero no me atrevía porque ignoraba la salida de aquel encantado laberinto; ni aun osaba comunicar mi secreto a las mujeres, temeroso de que me descubrieran.

En estos cálculos pasé la noche, y a otro día muy de madrugada me levantaron y me hicieron vestir. Yo lo hice luego luego. Después ensillaron mi caballo y me pusieron dos pistolas en la cintura, una cartuchera y un sable; me acomodaron una mojarra en la bota, y me pusieron una carabina en la mano.

–¿Para qué son tantas armas? –preguntaba yo espantado.

–¿Para qué han de ser, bestia? –decía el Aguilón–, para que ofendas y te defiendas.

–Pues nada haré seguramente –decía yo–, porque para ofender no tengo valor y para defenderme me falta habilidad. Yo, en los casos apurados, me atengo a mis talones, porque corro más que una liebre, y así para mí todo es excusado.

Enfadóse el Aguilucho con mi cobardía, y sacando el sable, me dijo muy enojado:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker