El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I como lo he observado en otros moribundos. Por Dios, amigo, no consientas a mi lado éstos, que lejos de ayudarme a bien morir, me ayudarán a morir más presto. Tú sabes que en estos momentos lo que importa es mover al enfermo a contrición y confianza en la divina misericordia; hacerlo que repita en su corazón los actos de fe, esperanza y caridad; ensancharle el espíritu con la memoria de la bondad divina, acordándole que Jesucristo derramó por él su sangre y es su medianero, y por fin ejercitándolo en actos de amor de Dios y avivándole los deseos de ver a Su Majestad en la gloria.
“Esto propiamente es ayudar a bien morir, pero no pueden hacerlo todos, y los que tienen instrucción y gracia para ello no se valen de aquellos gritos con que los tontos, lejos de auxiliar al moribundo, lo espantan e incomodan.