El Periquillo Sarniento. Tomo I

El Periquillo Sarniento. Tomo I

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-¿Sabe que aquí no ha de venir a holgar ni a divertirse, sino a trabajar y a estar ocupado todo el día?

-Sí, padre.

Y “sí, padre”, y “sí, padre”, respondí a setenta sabes que me pregunto que ya pensaba yo que era llegada mi hora y me estaban sacramentando; y todo este examen paró en que me dio mi patente allí mismo, advirtiéndome que fuera mi padre a verse con su Reverencia.

Tales fueron mis palabras estudiadas y mis hipocresías, que la llevó entre oreja y oreja aquel buen prelado, y formó de mí un concepto ventajoso. Ya se ve, él era bueno; yo era un

pícaro, y ya se ha dicho fácil que es que los pícaros engañen a los hombres de bien, y más si los cogen desprevenidos.

El bendito provincial, al despedirme, me abrazó y me dijo:

-Pues, hijo mío, vaya con Dios, y pídale a Su Majestad que le conserve en sus buenos propósitos, si así conviene a su mayor gloria y bien de su alma. Dígale todos los días con el mayor fervor: Confirma hoc Deus!, quod operatus es in nobis, y disponga su corazón cada día más y más para que fecundice en él la gracia del Espíritu Santo y produzca frutos óptimos de virtud.

Con esto le besé la mano y me retiré para casa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker