El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I La falsedad de los amigos es muy antigua en el mundo. En el libro más santo y verdadero se leen todas estas sentencias:[81] Hay amigos de tiempos, que no permanecen en el día de la tribulación. Hay amigos muy puntuales a la mesa, que no serán así en el día de la necesidad. En el mismo lugar se dice: Dichoso el que ha hallado un amigo verdadero. En el tiempo de su tribulación permanécele fiel. Sé fiel con el amigo en su pobreza. Yo no me confundiré o avergonzaré de saludar a mi amigo; no me excusaré de él, y si me viniere algún mal por su causa, lo sufriré. Alabando al buen amigo, dice: Que el amigo fiel es una robusta protección, que el que lo halló encontró un tesoro, y, por último, dice: Que ninguna comparación es propia para ensalzar al fiel amigo; ni junto a su bondad es digna la ponderación del oro ni de la plata.
¿Pero quien será este desinteresado, este prudente, este fiel y este amigo verdadero? El que teme a Dios, dice el mismo Eclesiástico, ése sabrá tener una buena amistad.