El Periquillo Sarniento. Tomo I

El Periquillo Sarniento. Tomo I

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Lejos estaba yo en esos tiempos de saber estas cosas, ni de valerme de los escarmientos que el mismo mundo me proporcionaba; y así es que, sin sentir más que las penas actuales que me afligían, viendo que la esperanza que yo tenía en mis falsos amigos se había acabado, que no hallaba abrigo ni consuelo en parte alguna, y, que mi hambre crecía por momentos, eché mano de mi pobre chupa para venderla, como lo hice, y me fui a almorzar, sobrándome creo que ocho o diez reales.

El día lo pasé adivinando en dónde me quedaría en la noche; pero cuando ésta llegó se me juntó el cielo con la tierra, no teniendo un jacal en donde recogerme.

En este estado determiné arrojarme a la casa del sastre que me hizo la ropa, y pedirle que por Dios me hospedara en esa noche.

Con esta determinación iba yo por la calle de los Mesones, cuando vi en una accesoria a Luisa, nada indecente. Parecióme más bonita que nunca, y creyendo volver a lazar su amistad, y valerme de ella para aliviar mis males, me acerqué a su puerta, y con una voz muy expresiva le dije:

-Luisa, querida Luisa, ¿me conoces?

Ella se acordó, sin duda, de mi voz; pero para certificarse, me dijo:

-No, señor, ¿quién es usted?

A lo que contesté:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker