El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I Pro optimo est minime malus. Así es que yo ni exijo de ti un desprecio total de los bienes de fortuna, ni menos te exhorto a que abraces una pobreza holgazana.[93] Si un brillante estado de opulencia pone al hombre en el riesgo de ser un inicuo por la facilidad que tiene de satisfacer sus pasiones, el miserable estado de la pobreza puede reducirlo a cometer los crímenes más viles.
“Estoy muy lejos de decirte que la pobreza hace sabios y virtuosos, como decía Horacio a Floro; menos te diré que el más pobre es más feliz, como que vive más libre e independiente, como he oído decir a muchos que envidian la suerte del pobre cargador; me acuerdo de la graciosa definición que da Juvenal en la Sátira III de la decantada libertad del pobre, y no la envidio. Dice este genio festivo que su libertad consiste en pedir perdón al que lo ha injuriado, y en besar la mano que lo golpea para poder escapar con algunos dientes en la boca. ¡Grandes privilegios tiene la libertad de esta clase de pobres! A lo que se puede agregar su ninguna vergüenza y una resignación de mármol para sufrir las incomodidades de la vida; pero de esta pobreza debes huir.