El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I ¿Parará en esto? No, señor; las haciendas aumentarán sus productos; mis cofres reventarán de doblones, y entonces mi amigo el virrey se retirará a España y yo me iré en su compañía. Él, por una parte bienquisto con el rey y por otra oprimido de mis favores, hará por mí cuanto pueda en el ministerio de Gracia y Justicia en el departamento de Indias; yo no me descuidaré en granjear la voluntad del secretario de Estado, y a pocos lances, a lo más dentro de dos años, consigo los despachos de virrey de México. Esto es de cajón, y tan fácil de hacerse como lo digo, y entonces... ¡Ah! ¡Qué gozo ocupará mi corazón el día que tome posesión del virreinato de mi tierra!
¡Oh! ¡Y cuántas adulaciones no me harán todos mis conocidos! ¡Qué de parientes y amigos no me resultarán, y cómo no temerán mi indignación todos los que me han visto con desprecio!