Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda
Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda Nos preguntaron por el éxito de nuestro duelo, y respondió Tremendo que todo no había pasado de una chanza, porque jamás tuvo intención de reñir conmigo a sangre fría. Todos se mostraron gustosos por el buen remate del desafío, y después de tomar café, nos separamos.
Dos años viví contento, aprendiendo mil primores de mis amigos. Tremendo y compañeros. Sus máximas para mí eran el Evangelio, y sus ejemplos la pauta por donde reglaba mis costumbres.
En pocos días me dediqué a ser marcial, a divertirme con las hembras y los naipes, a no dejarme sobajar de nadie, fuera quien fuera, a hablar con libertad sobre asuntos de Estado y de religión, a hacerme de dinero a toda costa y a otras cosas como éstas, que en realidad son utilísimas a todo militar como yo.