Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda
Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda Los oficiales Modesto, Justo, Moderato y otros fanáticos alucinados como ellos, me molían cada instante con sus sermones importunos, en los que me decían que las máximas que yo adoptaba y las costumbres que trataba de imitar eran erróneas y escandalosas; que con el tiempo no sería sino un libertino, jugador, provocativo, estafador, desvergonzado, atrevido y blasfemo; que viera que cuanto mayores grados tuviera en el servicio del rey, tantas mayores obligaciones tenía de ser buen caballero y buen cristiano, pues lo que en el soldado raso se castiga con prisión o baquetas, en el cadete u oficial se debe castigar con pena más grave, pues en éste se deben suponer mejores principios, mayor ilustración y, de consiguiente, más honor y más obligación.
Éstas y otras mil cosas me decían, y las contrarias mis amigos. Éstos me repetían que eran simplezas, hipocresías y faramallas.