Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda
Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda Afligidísimo al verme con un fraquecillo raído y con los codos remendados, un pantalón de coleta desteñida, un chaleco roto, pero de cotoneta acolchada, un sombrero mugriento y achilaquilado, unas botas remontadas, tan viejas que al andar se apartaban las suelas como las quijadas de un lagarto, y nada más; consternado, digo, por esto y por no tener qué comer, ni casa que visitar, pues los trapientos no caben en ninguna parte, me valí de mi talento: pensé en aprovecharme de los consejos y ejemplos de mis amigos y emprendí ser jugador, porque el asunto era hallar un medio de comer, beber, vestir, pasear y tener dinero sin trabajar en nada; pues eso de trabajar se queda para la gente ordinaria. El juego podía proporcionarme todo a un tiempo; y así no había sino abrazar este partido.
Lo puse por obra, y las resultas las he de decir; pero en capítulo separado.