El Gran Gatsby
El Gran Gatsby —Bueno, es un gran libro, y deberÃa leerlo todo el mundo. Su tesis es que, si no nos mantenemos en guardia, la raza blanca acabará… acabará hundiéndose completamente. Es un hecho cientÃfico, comprobado.
—Tom se está volviendo muy profundo —dijo Daisy, con un despreocupado aire de tristeza—. Lee libros profundos, llenos de palabras larguÃsimas. ¿Qué palabra era esa que…?
—Bueno, son libros cientÃficos —insistió Tom, mirándola con impaciencia—. Ese Goddard ha entrado a fondo en el asunto. A nosotros, que somos la raza dominante, nos toca mantenernos vigilantes para que las otras razas no se hagan con el control de todo.
—Tenemos que aplastarlos —murmuró Daisy, guiñándole feroz al sol ardiente.
—DeberÃais vivir en California —empezó miss Baker, pero Tom la interrumpió, agitándose pesadamente en su silla.
—La idea es que somos nórdicos. Yo soy nórdico, y tú, y tú, y… —Después de un instante de duda infinitesimal, incluyó a Daisy agachando ligeramente la cabeza, y Daisy volvió a guiñarme—. Y nosotros hemos producido todas las cosas que constituyen la civilización, sÃ, la ciencia y el arte, y todo lo demás. ¿Entiendes?