El Gran Gatsby
El Gran Gatsby —Su familia es una tÃa que debe de tener mil años. Además, Nick la va a cuidar, ¿verdad, Nick? Jordan va a pasar con nosotros este verano bastantes fines de semana. Creo que tener un hogar le hará mucho bien.
Daisy y Tom se miraron un momento en silencio.
—¿Es de Nueva York? —pregunté inmediatamente.
—De Louisville. Allà pasamos juntas la adolescencia inmaculada. La adolescencia inmaculada y maravillosa…
—¿Le has estado contando secretos a Nick en la terraza? —preguntó Tom de repente.
—¿Te he contado secretos? —me miró Daisy—. No me acuerdo, pero creo que hemos hablado de la raza nórdica. SÃ, estoy segura. Casi sin darnos cuenta, ya sabes, lo primero que…
—No te creas todo lo que te cuenten, Nick —me aconsejó Tom.
Dije despreocupadamente que no me habÃan contado nada, y pocos minutos después me levanté para irme a casa. Me acompañaron a la puerta y se detuvieron, juntos, en un radiante cuadrado de luz. Cuando arrancaba el coche, Daisy gritó perentoriamente: «¡Espera!».
—Se me ha olvidado preguntarte algo importante. Nos han llegado noticias de que te has prometido con una chica del Oeste.