Hermosos y malditos

Hermosos y malditos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Gloria se quedó muy quieta, completamente despierta otra vez e interesada no tanto en el ruido como en la rígida figura jadeante cuya voz trataba de penetrar la ominosa oscuridad desde el borde de la cama.

Cesó el ruido; la habitación volvió a quedar tan en silencio como antes… hasta que el teléfono recogió el torrente de palabras que salía de la boca de Anthony.

—¡Alguien acaba de intentar entrar en la habitación…!

¡Hay alguien junto a la ventana! —Su voz era enérgica ya, aunque vagamente aterrorizada.

¡De acuerdo! ¡Dense prisa! —Después de colgar el auricular, Anthony siguió inmóvil en el mismo sitio.

… Se oyó ruido de gente agolpada junto a la puerta y luego unos nudillos que golpeaban sobre la madera. Anthony fue a abrir, y en el umbral apareció la excitada figura de un recepcionista y de tres botones agrupados a su espalda. Entre pulgar e índice el recepcionista sostenía una pluma mojada en tinta como si fuese un arma amenazadora; uno de los botones había cogido una guía telefónica y la contemplaba tímidamente. Al mismo tiempo se incorporó al grupo el detective del hotel, convocado a toda prisa, y todos al unísono entraron en la habitación.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker