Hermosos y malditos

Hermosos y malditos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El final de un capítulo

Después de una larga espera el automóvil quedó reparado, y con frío espíritu vengativo retomó, donde la había dejado, la tarea de causar infinitas disensiones. ¿Quién debería conducir? ¿A qué velocidad tendría que ir Gloria? Estas dos preguntas y las eternas recriminaciones que las acompañaban se prolongaron durante días. Recorrieron los pueblos situados en Post Road: Rye, Portchester y Greenwich, y visitaron a una docena de amigos y amigas (en su mayor parte de Gloria) que parecían hallarse invariablemente en diferentes estadios de la producción de niños, y que por este motivo, y también por otros, aburrieron a Gloria hasta llevarla al borde del desequilibrio nervioso. Por espacio de una hora después de cada visita, se mordía las uñas furiosamente y se sentía inclinada a desahogar su rencor sobre Anthony.

—Odio a las mujeres —exclamaba de malhumor—. No me queda más remedio que recurrir a esas tonterías de que hablan siempre las señoras. Me he tenido que entusiasmar con una docena de niños que únicamente me apetecía estrangular. Y cada una de esas chicas o está empezando a tener celos y a sospechar de su marido, si es agradable, o a aburrirse con él si no lo es.

—¿No piensas ver nunca a ninguna mujer?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker