Hermosos y malditos
Hermosos y malditos GLORIA había conseguido adormecer la mente de Anthony. Ella, que parecía la más lista y la más hermosa de las mujeres, colgaba como una brillante cortina delante de sus puertas interiores, impidiendo que pasara la luz del sol. En aquellos primeros años, lo que Anthony creía llevaba invariablemente la marca de Gloria; él veía siempre el sol a través del dibujo de la cortina
