Hermosos y malditos

Hermosos y malditos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Estuvimos allí anteayer —contestó ella lacónicamente.

—Estoy seguro de que se alegrarían de vernos. —Se dio cuenta de que no había conseguido un tono suficientemente firme, y alentándose a sí mismo, decidido a no desfallecer, añadió—: Quiero ver a los Barnes. No tengo la menor gana de volver a casa.

—Bueno; yo no tengo ninguna gana de ver a los Barnes.

De repente, se miraron fijamente el uno al otro.

—Vamos, Anthony —dijo ella, dando síntomas de irritación—, estamos a domingo por la noche y lo más probable es que tengan invitados a cenar. ¿Por qué tendríamos que presentarnos a esta hora…?

—Entonces, ¿por qué no nos hemos quedado con los Merrian? —estalló él—. ¿Por qué irnos a casa cuando lo estábamos pasando francamente bien? Nos han pedido que nos quedáramos a cenar.

—¿Qué otra cosa podían hacer? Dame dinero para que saque los billetes.

—¡Nilo sueñes! No estoy de humor para ir en ese maldito tren que está tan caliente como un horno.

Gloria dio una patada sobre el andén.

—¡Anthony, te portas como si estuvieses borracho!

—En absoluto; estoy perfectamente sereno.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker