Hermosos y malditos

Hermosos y malditos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Era más de la una y el corredor aparecía extraordinariamente silencioso cuando Gloria, con los ojos muy abiertos e incapaz de dormir, lo cruzó y abrió la puerta de la habitación de su marido. Anthony había llegado demasiado aturdido para acordarse de abrir las ventanas, y el aire estaba viciado y con un intenso olor a whisky. Gloria permaneció un momento junto a la cama —una figura de gracia exquisita, esbelta como un muchacho en su pijama de seda—, para dejarse caer luego sobre Anthony en total abandono, despertándolo a medias con la frenética emoción de su abrazo, derramando lágrimas ardientes sobre su garganta.

—¡Anthony! —exclamó apasionadamente—, cariño, ¡no sabes lo que has hecho!

Pero por la mañana, yendo muy pronto a su cuarto, él se arrodilló junto a la cama de Gloria y lloró como un niño pequeño y como si fuese su corazón el que estaba hecho pedazos.

—Anoche —dijo ella gravemente, jugueteando con el pelo de Anthony mientras hablaba—, me pareció que la parte de mí que tú amabas, la parte que merecía la pena conocer, todo el orgullo y todo el fuego, habían desaparecido. Supe que lo que aún quedaba de mí te amaría siempre, pero que ya nunca sería igual.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker