Hermosos y malditos

Hermosos y malditos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Estos fantasmas tan poco familiares se agolpaban a su alrededor cuando se subió al tren de Marietta, en Grand Central Station. El vagón estaba abarrotado; consiguió ocupar el último asiento libre y solo al cabo de varios minutos lanzó una mirada casual al hombre que tenía al lado. Al hacerlo vio una mandíbula y una nariz de rasgos pronunciados, una barbilla torcida y unos ojos muy pequeños con bolsas en los párpados. Inmediatamente reconoció a Joseph Bloeckman.

Los dos se alzaron a medias, sintiéndose vagamente turbados, e intercambiaron algo parecido a un apretón de manos. Luego, como para redondear la actuación, rieron sin ganas.

—Vaya —hizo notar Anthony, totalmente falto de inspiración—, hace mucho tiempo que no lo he visto. —Inmediatamente lamentó haber dicho aquellas palabras y empezó a añadir—: No sabía que viviera usted en esta dirección. —Pero Bloeckman se le anticipó, preguntándole amablemente:

—¿Qué tal está su mujer?

—Está muy bien. Y a usted, ¿qué tal le va?

—Excelentemente. —Su tono amplió la magnificencia de la palabra.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker