Hermosos y malditos

Hermosos y malditos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No es que me cause remordimientos el no trabajar —continuó Anthony—, pero mi abuelo puede morirse mañana o vivir diez años más. Mientras tanto estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades y todo lo que hemos sacado en limpio es un coche de granjero y un poco de ropa. Tenemos alquilado un apartamento en el que solo hemos vivido tres meses y una casita vieja en el quinto infierno. Nos aburrimos con frecuencia pero no queremos hacer ningún esfuerzo para conocer gente distinta del grupo que se dedica a vagabundear por California todo el verano, vistiendo trajes deportivos y esperando a que se mueran sus familias.

—¡Cómo has cambiado! —comentó Gloria—. En cierta ocasión me dijiste que no entendías por qué un americano no podía holgazanear elegantemente.

—Pero entonces no estaba casado, maldita sea. Y mi cabeza trabajaba a toda velocidad, mientras que ahora se dedica a dar vueltas y más vueltas, como una rueda dentada que no tiene donde engancharse. De hecho creo que si no te hubiese conocido habría hecho algo. Pero tú conviertes la ociosidad en algo tan sutilmente atractivo…

—¿Así que es todo culpa mía?

—No es eso lo que quería decir, y tú lo sabes. Pero aquí me tienes, con casi veintisiete años…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker