Hermosos y malditos
Hermosos y malditos GLORIA. Porque te vuelves demasiado cándido cuando estás borracho.
ANTHONY. ¡Vaya por Dios! ¿De qué se trata esta vez?
GLORIA. (Después de una pausa durante la cual sus ojos contemplan fríamente los de su marido) Varias cosas. En primer lugar, ¿por qué te empeñas en pagarlo todo? ¡Esos dos hombres tienen más dinero que tú!
ANTHONY. Pero, Gloria, ¡son mis invitados!
GLORIA. Esa no es razón para que pagues por una botella de champán que ha roto Rachel Barnes. Dick quiso hacerse cargo de la segunda cuenta del taxi, pero tú no lo dejaste.
ANTHONY. Pero, Gloria…
GLORIA. Cuando tenemos que seguir vendiendo bonos incluso para pagar nuestras propias facturas, ya va siendo hora de reducir tantas excesivas generosidades. Y, además, yo que tú no me mostraría tan atento con Rachel Barnes. ¡A su marido le gusta tan poco como a mí!
ANTHONY. Pero, Gloria…