Hermosos y malditos
Hermosos y malditos El relato de la juerga bruscamente interrumpida en Marietta se habÃa filtrado, por supuesto, con todo detalle —«Muriel no tiene intención de contárselo a todas las personas que conoce —le dijo Gloria a Anthony—, y cada vez que se lo cuenta a alguien, piensa que es la única persona a la que se lo va a contar»—, y, adornado con un velo perfectamente diáfano, llegó a encontrar sitio destacado en la sección Town Tattle de una conocida revista. Cuando se hizo público el contenido del testamento de Adam Patch y los periódicos publicaron sueltos sobre la acción legal iniciada por Anthony, la historia quedó maravillosamente redondeada… para infinito descrédito del joven Patch. Gloria y él empezaron a oÃr rumores sobre sà mismos procedentes de todas partes; rumores fundados normalmente en un atisbo de verdad, pero recubierta siempre de absurdos y siniestros detalles.