Hermosos y malditos

Hermosos y malditos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Llegaron a Nueva York en marzo, después de pasar una semana muy cara y muy poco prudente en Hot Springs, y Anthony reanudó sus frustrados intentos de escribir narraciones. Al resultar cada vez más evidente para los dos que la vía de escape no iban a encontrarla por el camino de la literatura popular, se produjo un nuevo deterioro de su mutua confianza y aumentó su desánimo. Un complicado forcejeo estaba siempre en marcha entre los dos. Todos los esfuerzos por reducir gastos morían de pura inercia, y para marzo volvían ya a utilizar cualquier pretexto como excusa para una «fiesta». Adoptando una postura de temeridad, Gloria dejó caer la sugerencia de que deberían gastarse alegremente todo el dinero que tenían hasta que se terminara… cualquier cosa antes que verlo desaparecer gota a gota sin sacarle el menor partido.

—Gloria, a ti te apetecen las fiestas tanto como a mí.

—A mí me da igual. Todo lo que hago está de acuerdo con mis ideas: usar cada minuto de estos años, mientras soy joven, para pasarlo lo mejor posible.

—¿Y después de eso?

—Después todo me dará lo mismo.

—No, no te dará lo mismo.

—Bueno, quizá… pero no podré hacer nada por remediarlo. Y hasta entonces me habré divertido.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker