Hermosos y malditos

Hermosos y malditos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—A mí no me preocupa… pero sí que preocupa a mucha gente que asegura…

—¡Cielo santo! —dijo Anthony con tono angustiado—; tengo la impresión de que durante tres años no he oído acerca de mí mismo más que historias disparatadas y virtuosas admoniciones. Y estoy cansado de ello. Si no quieres vernos, déjanos en paz. Yo no molesto a mis antiguos «amigos». Pero no necesito visitas de caridad, ni críticas disfrazadas de buenos consejos…— Luego añadió, como disculpándose—: Lo siento… pero, de verdad, Muriel, aunque estés visitando a la clase media baja, no debes hablar como una de esas señoras que hacen asistencia social en los barrios pobres. —Anthony volvió hacia ella unos ojos inyectados en sangre y cargados de reproches, unos ojos que habían sido en otro tiempo de un azul muy limpio y que ahora estaban debilitados y violentados y medio destrozados por leer cuando estaba borracho.

—¿Por qué dices esas cosas tan horribles? —protestó ella—. Hablas como si Gloria y tú fueseis de la clase media.

—¿Por qué fingir que no lo somos? No soporto a las personas que afirman ser grandes aristócratas cuando ni siquiera pueden mantener las apariencias.

—¿Crees que una persona tiene que tener dinero para ser aristocrática?

Muriel… ¡la demócrata horrorizada…!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker