Cartas a Louise Colet

Cartas a Louise Colet

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cuídate esa pobre garganta; quédate en casa y caliéntate a placer. Sobre todo, no vuelvas a escribirme frases semejantes a ésta: «Ve a Dieppe, diviértete». Precisamente, soy un hombre que se divierte tanto habitualmente, que haría llorar a quienes pudieran ver el fondo de la cuestión. ¿Y de quién diablos quieres que te hable, sino de Shakespeare, sino de lo que más llena mi corazón? Ya quisiera tener, tal como indicas, más imaginación que corazón, pero lo dudo; pues a mí me parece que tengo muy poca. Cuando veo mis proyectos por un lado y el Arte por otro, exclamo, como los marinos bretones: «¡Dios mío, qué grande es el mar, y qué pequeña es mi barca!». ¿Es posible que me reproches hasta el inocente afecto que siento por un sillón? Si te hablase de mis botas, creo que estarías celosa de ellas. Bueno, te quiero mucho de todos modos, y te beso en los labios, preciosa. Un beso más entre los dos pechos, y uno en cada dedo. Cuídate la mano y déjate crecer las uñas más largas; sabes que me lo has prometido.

Adiós, adiós, mil caricias ardientes.

25

[Croisset] Sábado, ocho de la mañana [3 de octubre de 1846].


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker