Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet En este momento me apresuro a leer un infolio que me han mandado de la Biblioteca Real. Es la Historia Orientalis de Hottinger, un libraco en latín erizado de griego que no siempre entiendo, y de hebreo, que paso por encima. […] Es un libro bastante curioso, y después de leerlo se puede jugar fácilmente a eruditos, pero no lo he pedido por eso. Era para ver diferentes cosas sobre la religión de los árabes antes de Mahoma, y para iniciarme en la composición de talismanes. Si encuentro uno que me vuelva invisible, iré disparado a la calle Fontaine-Saint-Georges y entraré a besarte en las barbas del legítimo.
Adiós, amor querido, tuyo, tuyo.
[Croisset] Domingo por la noche [4 de octubre de 1846].