Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Tengo inquietudes atroces, soy presa de mil sospechas espantosas. No sé qué imaginar ni qué decir. Ni siquiera puedo escribirte, pues no sé qué decirte, salvo que te amo, te adoro y te beso.
Hace cuatro días largos que ardo de impaciencia y de angustia. ¡Basta, te lo ruego!
Adiós, adiós, mil besos tiernos. Mi corazón late como si te hubiera ocurrido una desgracia.
[Croisset] Miércoles, once de la noche [21 de octubre de 1846].