Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Me hablas de trabajo; sí, trabaja, ama el Arte. De todas las mentiras, aún es la menos engañosa. Trata de amarlo con un amor exclusivo, ardiente, abnegado. No te defraudará. Sólo la Idea es eterna y necesaria. Ya no quedan de aquellos artistas como los de antaño, de aquellos cuya vida y cuya muerte eran instrumentos ciegos del apetito de lo Bello, órganos de Dios mediante los que se demostraba a sí mismo. Para ellos no existía el mundo; nadie supo de sus dolores; cada noche se acostaban tristes, y contemplaban la vida humana con una mirada asombrada, como miramos los hormigueros.