Cartas a Louise Colet

Cartas a Louise Colet

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

¡A propósito! Estrenaremos juntos el vestido azul. Trataré de llegar una tarde hacia las seis. Tendremos toda la noche, y el día siguiente. ¡Quemaremos la noche! Seré tu deseo, tú el mío, y nos saciaremos uno de otro, para ver si podemos hartarnos. ¡Nunca, no, nunca! Tu corazón es una fuente inagotable, en la que me haces beber a borbotones; me inunda, me penetra, me ahoga. ¡Qué hermosa era tu cabeza, pálida y temblorosa bajo mis besos! Pero ¡qué frío estaba yo! No me ocupaba más que de mirarte; estaba sorprendido, encantado. Ahora, si te tuviera, es cuando… Venga, voy a volver a mirar tus zapatillas. Ésas no me dejarán nunca. Creo que las quiero tanto como a ti. Quien las hizo no sospechaba el temblor de mis manos al tocarlas. Las respiro: huelen a verbena, y despiden un olor a ti que me hincha el alma.

Adiós, vida mía, adiós, mi amor, mil besos por todas partes. Que me escriba Fidias, y acudo. Este invierno ya no habrá manera de que nos veamos; pero iré a París para tres semanas, por lo menos. Adiós, te beso donde volveré a besarte, donde quise; pongo ahí mi boca. Me revuelco sobre ti.

Mil besos. ¡Oh, dámelos, dámelos!

4

[Croisset] Domingo, diez de la mañana [9 de agosto de 1846].


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker