Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Croisset, una de la madrugada, sábado al domingo [15-16 de mayo de 1852].
La noche del domingo me coge en medio de una página que me ha ocupado todo el dÃa, y que está lejos de acabarse. La dejo para escribirte, y además, quizá me llevarÃa hasta mañana por la noche; pues, como a menudo me paso varias horas buscando una palabra, y tengo varias que buscar, podrÃa ocurrir que aún aguardases toda la semana próxima, si yo esperara al final. Sin embargo, hace varios dÃas que esto no va demasiado mal, salvo hoy, en que he tenido muchas dificultades. ¡Si supieras lo que quito, y qué papilla son mis manuscritos! Ya he hecho ciento veinte páginas; al menos habré escrito quinientas. ¿Sabes en qué me pasé anteayer toda la tarde? Mirando el campo a través de vidrios de colores; lo necesitaba para una página de mi Bovary que no será, creo, una de las peores.
Tienes muchas ganas de verme, querida Louise, y yo también. Siento la necesidad de besarte y de tenerte en mis brazos. Espero, más o menos a fines de la semana próxima, poder decirte de fijo cuándo nos veremos.