Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Me permitirás, querida Louise, que no te felicite por tu olfato psicológico. Crees todo lo que la tía Roger te ha soltado, con una buena fe infantil. Es una presumida, esa señora. La petición que ha hecho de escribir a Bouilhet equivale, para mí, al gesto de abrir las piernas. ¿Se da cuenta ella? Ahí está el punto difícil de aclarar. No creo ni en su constitución perturbada por los excesos del marido ni en las noches pasadas «con su espíritu y su corazón», y me ha parecido sobre todo que ni era cierto, ni sentido; ella ama otra cosa.