Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Pues bien, es una suerte tener una juventud semejante, y que nadie te lo agradezca. ¡Si me hubieran amado a los diecisiete años, qué cretino serÃa ahora! La felicidad es como la sÃfilis: si se contrae demasiado joven, puede estropear completamente el temperamento.
La Bovary sigue renqueando, pero por fin avanza. De aquà a quince dÃas espero haber dado un gran paso. He releÃdo mucho de ella. Su estilo es desigual y demasiado metódico. Se ven demasiado las tuercas que aprietan las tablas de la carena. Habrá que darle holgura. Pero ¿cómo? ¡Qué perro oficio! […]
[Croisset] Domingo a las cuatro [27 de marzo de 1853]. Pascua.
[…] La impresión que te producen mis Notas de viaje me ha inspirado extrañas reflexiones, querida Musa, sobre el corazón de los hombres y el de las mujeres. Decididamente, no es el mismo, por mucho que digan.