Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet […] Habrás sabido por los diarios, sin duda, el respetable granizo que cayó sobre Ruán y cercanÃas el sábado pasado. Desastre general, cosechas perdidas, todas las ventanas de los burgueses rotas; aquà tenemos [destrozos] por valor de un centenar de francos al menos, y los cristaleros de Ruán han aprovechado de inmediato la ocasión (pues se los rifan) para subir su mercancÃa un treinta por ciento. ¡Oh, humanidad! Era muy curioso, cómo caÃa, y los lamentos y berridos que hubo eran curiosos también. ¡Fue una sinfonÃa de jeremiadas, durante dos dÃas, como para dejar seco cual piedra el corazón más sensible! En Ruán creyeron que era el fin del mundo (textual). Hubo escenas de un grotesco desmesurado, ¡y con las autoridades en el ajo! El señor gobernador, etc.