Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet SÃ, sostengo (y esto, para mÃ, ha de ser un dogma práctico en la vida de artista) que hay que dividir la propia vida en dos partes: vivir como un burgués y pensar como un semidiós. Las satisfacciones del cuerpo y de la cabeza no tienen nada en común. Si se encuentran mezcladas, cogedlas y guardadlas. Pero no las busquéis reunidas, pues serÃa falso. Y esa idea de felicidad, además, es la causa casi exclusiva de todos los infortunios humanos. Reservemos la médula de nuestro corazón para dosificarla en rebanadas, y el jugo Ãntimo de las pasiones para embotellarlo. ¡Hagamos de todo nuestro yo un residuo sublime para alimentar a la posteridad! ¿Se sabe cuánto se pierde cada dÃa por los derrames del sentimiento?
Se asombra uno ante los mÃsticos, pero ahà está el secreto. Su amor, a la manera de los torrentes, no tenÃa más que un solo lecho, angosto, profundo, inclinado, y por eso lo arrastraba todo.