Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet ¿Has observado alguna vez cómo todo lo que es poder es estúpido en lo tocante al Arte? Estos excelentes gobiernos (reyes o repúblicas) se imaginan que basta con encargar la faena, y que serán servidos. Instituyen premios, estímulos, academias, y no olvidan más que una sola cosa, una cosa pequeñita sin la que nada vive: la atmósfera. Hay dos clases de literaturas, la que yo llamaría nacional (la mejor); y la letrada, individual. Para la realización de la primera hace falta en la masa un fondo de ideas comunes, una solidaridad (que no existe), un lazo; y para la entera expansión de la otra hace falta la libertad. Pero, ¿qué decir, y de qué hablar ahora? Esto irá a peor; lo deseo y lo espero. Prefiero la nada que el mal, y el polvo que la podredumbre.
Además, ¡ya habrá un despertar!, ¡volverá la aurora! Nosotros ya no estaremos; ¿qué importa?